Por Vicente Dattoli – vicentedattoli@hotmail.com
Río de Janeiro, 15 de agosto de 2016.- Sin ningún perjuicio y nunca olvidando que los Estados Unidos y Canadá son capaces de una gran participación olímpica donde quiera que se celebra la competición, se puede decir sin temor: los Juegos Olímpicos de Rio 2016 son verdadeiramente los Juegos Olímpicos de las Américas, América Latina, la América que habla portugués y español. Sólo hay que ver la tabla de medallas para verificar esto. Ahh… por supuesto, el fenómeno Usain Bolt lleva a su Jamaica también a los podios del mundo. Sin embargo, hablo, de otros países. Los que sufren y vibran cada vez que un niño pone en sus pechos el premio que los sitúa entre los mejores del planeta.
Brasil (el dueño de la casa), Cuba (tratando de retomar el papel principal), Argentina, Colombia, Venezuela, Puerto Rico y Granada (espero que no haya olvidado a nadie hasta ahora) han sentido el gusto y el orgullo de ir al podio en Río. Y estamos empezando las pruevas de atletismo, donde los atletas de nuestro continente a menudo luchan, segundo a segundo, con países de África (en su mayoría) por las medallas.
Un claro ejemplo de este orgullo latinoamericano vino de la tenista puertorriqueña Mónica Puig. Después de ganar el oro sin precedentes en el tenis (la primera medalla de oro de Puerto Rico en la historia olímpica), Pica Power, como se la conoce en su país, reafirmó sus sentimientos: «Voy a representar a América Latina hasta la muerte. Yo soy una prueba que la mujer latina puede tener éxito», dijo entre lágrimas tras derrotar a la alemana Angelique Kerber, número 2 del mundo. Al final, varias veces se podían oír gritos de «SI, SE PUEDE» procedentes de las gradas.
Y ¿qué decir del espectáculo del domingo, cuando tuvimos un doblete brasileño, en gimnasia masculina de suelo, el oro y la plata para Colombia y Venezuela, en el triple salto en el Estadio Olímpico? A la juventud de la venezolana Yulimar Rojas, que emocionó a la multitud presente en el Engenhão y se llevó la plata, se unió la fuerza y belleza de Caterine Ibarguen de Colombia. Con su 15,17m ganó la primera medalla de oro para su país en atletismo. A continuación, en la celebración, bailado, mostró con orgullo la bandera de su país y el sombrero típico de Colombia.
(Comentario publicado en el diario ABC Coklor de Asunción, Paraguay)



