Venezuela es el nuevo rey mundial del béisbol

Por AIPS América

18 de marzo de 2026

Venezuela celebró el título en el Clásico Mundial de Béisbol 2026 (Sam Navarro-Imagn Images)

Por LUIS VARGAS

Secretario AIPS AMÉRICA

Cuando nace un niño en Venezuela, es común que el deseo del padre sea que cuando crezca se convierta en un gran jugador de béisbol. Cuando el niño se hace grande y toma un bate de beisbol, es su sueño jugar en las Grandes Ligas y ser campeón mundial. 

Este martes 17 de marzo, Venezuela se coronó campeón del Clásico Mundial de Béisbol al derrotar a los Estados Unidos 3 carreras por 2, en un dramático partido final  disputado en el Loan Depot Park de Miami ante más de 36 mil espectadores. 

Muchos de esos niños, hoy ya hombres y estrellas en el béisbol de las Grandes Ligas, dieron a Venezuela un título anhelado, tras un torneo de ensueño en el que dejó en el camino en cuartos de final a otro de los grandes favoritos, Japón, con su súper astro Shohei Ohtani, el atleta mejor pagado del mundo; y a Italia, la sensación del torneo, en semifinales. 

Maikel García, estrella de Kansas City Royals, fue elegido Jugador Más Valioso, por su rendimiento y oportuna ofensiva durante el torneo, mientras que su primo, la gran figura del seleccionado venezolano Ronald AcuñaJr, de los Bravos de Atlanta, se confirmó como líder de un cuadro de gran talento, dirigido magistralmente por el manager Omar López y sus asistentes en el cuerpo técnico, entre ellos Miguel Cabrera, coach de bateo y posible futuro Salón de la Fama; y Johan Santana, coach de pitcheo y ganador de dos premios Cy Young. 

El de este martes fue un partido cerrado, que Venezuela estuvo ganando 2-0 hasta el cierre del octavo episodio, cuando un jonrón de Bryce Harper con hombre en base igualó las acciones. La selección criolla reaccionó de inmediato en la apertura del noveno inning, y con un doble de Eugenio Suárez que impulsó al emergente Javier Sanoja desde segunda base, el equipo venezolano marcaría la carrera de la diferencia 3-2. 

El pitcheo venezolano se mantuvo sólido, como fue su característica en el torneo. El experimentado Eduardo Rodríguez lanzó cuatro sólidos innings, y el bullpen respaldó su actuación. La súper estrella de los Yankees de Nueva York Aaron Judge fue dominado en todo el lance. Daniel Palencia dominó a los últimos tres bateadores estadounidenses para sellar la victoria. 

Primer título de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol y cuarto en toda su historia (los tres anteriores los ganó en la década de 1940). La gema que faltaba en la rica historia y tradición de este deporte en el país, tras la primera clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, la primera de su palmarés. 

Júbilo total en el país, con celebraciones espontáneas en las principales ciudades y decreto nacional de día no laborable para las celebraciones que se esperan para este miércoles. Este país llamado béisbol finalmente respira luego de semanas de eventos políticos y sociales marcados por la tensión, la incertidumbre, las expectativas y la esperanza. 

UN TRIUNFO CON HISTORIA

El béisbol en Venezuela es un asunto cultural, transversal a toda la sociedad. Durante décadas contribuyó a la formación de una identidad nacional, previamente delineada por la herencia de las guerras de independencia y conflagraciones civiles que marcaron el siglo XIX y principios del siglo XX. 

La aparición del petróleo en los albores de 1900 y la transformación del país de una economía basada en el cacao, el tabaco y alguno que otro producto agrícola, llevó a Venezuela a un proceso de cambios profundos en el orden social, algunos de ellos influenciados por la presencia estadounidense en los campos petroleros, y el intercambio cultural de las élites venezolanas con la sociedad estadounidense. Por allí desembarcó el juego de “base-ball” en Caracas, y luego en Maracaibo, la principal ciudad petrolera del país.

Adoptado de forma incipiente, el deporte fue conquistando al venezolano hasta que, el 22 de octubre de 1941, en La Habana, Cuba, Venezuela conquista el Campeonato Mundial de Béisbol Amateur. Era la primera vez que el país civil ganaba alguna cosa importante. Un mundial. El impacto de lo alcanzado por los llamados “Héroes del 41” marcó un hito que selló el alma nacional, e hizo del béisbol el deporte de los venezolanos.

Tres años después, en 1944, en una Venezuela aún atrasada, pero que presionaba por cambios políticos luego de la larga dictadura de Juan Vicente Gómez (1908-1935), el béisbol ofreció el marco para la primera elección popular directa y secreta, abierta para todos los venezolanos, que movilizó a toda la sociedad para elegir a la madrina de la selección de Venezuela, que participaría en el Mundial a celebrarse en Caracas ese año. Yolanda Leal, una maestra de escuela, fue la abanderada, y su elección popular, el primer ejercicio democrático que acentuó la necesidad de cambio por la que presionaban por igual partidos políticos y organizaciones sociales, al tiempo que impulsó la popularidad del deporte que elevó a Leal como figura nacional. 

(Si, fue también nuestra primera Miss, y la génesis del protagonismo social de la mujer y la belleza venezolana, otro vector de nuestra cultura. Pero esa es otra historia). 

Con la creación de la Liga Venezolana de Béisbol Profesional en 1945, y la consolidación de la afición de sus equipos, con Leones del Caracas y Navegantes del Magallanes como los más populares, el béisbol terminó por convertirse en el pasatiempo nacional, y la relación del venezolano con ese deporte en una religión. 

PELÉ “JUGÓ” BEISBOL EN CARACAS

Gracias a todo ello, Venezuela se convirtió en un país de béisbol, siendo la excepción en un subcontinente como Sudamérica en el que impera el fútbol, con referentes mundiales tan grandes como Brasil y Argentina. 

Como anécdota, en la época de bonanza de los años 80, hasta el mismo Pelé “jugó” beisbol en un comercial de televisión para la televisión venezolana. 

En 1939, Alejandro “Patón” Carrasquel se convirtió en el primer venezolano en jugar en las Grandes Ligas del béisbol estadounidense. Fue el pionero que le abrió las puertas a su sobrino, Alfonso “Chico” Carrasquel, primer latinoamericano en participar en un Juego de Estrellas del béisbol profesional estadounidense. Desde entonces, Venezuela ha sido tierra de grandes jugadores, atletas de élite que destacaron en todos los equipos de las Grandes Ligas, con un miembro del Salón de la Fama del Béisbol, Luis Aparicio, otros más que hoy esperan su exaltación a ese exclusivo club; y un mánager campeón de la Serie Mundial, Oswaldo Guillén, primer latinoamericano en conseguirlo. 

VENEZUELA POTENCIA DEL BÉISBOL

Con el desarrollo de la industria del béisbol en los Estados Unidos, y en mercados como Japón y Corea del Sur, muchos venezolanos abrigan la esperanza de tener un hijo que sea grandes ligas, con el sueño de que ello le permita tener un jugador de béisbol en la familia y, con ello, escalar social y económicamente. 

No en balde, Venezuela es, después de Estados Unidos y República Dominicana, el país que más produce jugadores para el llamado “Big Show”. Cerca de 500 venezolanos han jugado en la Major League Baseball, sobre el centenar en Japón y Corea del Sur;  y muchos de ellos, ya retirados, son entrenadores o ejercen trabajo de oficina para equipos del sistema MLB. Ni hablar de la diáspora de las últimas dos décadas, que ha llevado costumbres y amores a otras tierras. 

Sólo en esta edición del Clásico, jugadores venezolanos vistieron los colores de selecciones como las de Colombia, Canadá, Brasil y España (fase clasificatoria), y fueron los grandes protagonistas de Italia, la sensación del torneo, cuyo manager, Francisco Cervelli, miembros de su cuerpo técnico y varios jugadores nacieron en Venezuela con ascendencia italiana. 

Se entiende entonces la importancia de este deporte en el país. Y el periodismo ha sido parte fundamental en esta historia. Un periodista, Miguel Acosta Saignes, tradujo las reglas del beisbol. Otro, Abelardo Raidi, fundador del Círculo de Periodistas Deportivos, organizó, planificó y dirigió a la primera selección de Venezuela que ganó un Mundial, en 1941. Y junto a otro periodista pionero, Herman Chiquitín Ettedgui, impulsó la creación de nuestra Liga Profesional de Béisbol. Las voces de Francisco José “Pancho Pepe” Cróquer con la popular Cabalgata Deportiva Gillete, o Marco Antonio Lacavalerie, Delio Amado León y Carlos González, estamparon expresiones que hoy son parte del habla común del venezolano, de su día a día, de su cultura. Frases y palabras de uso y costumbre que muchos hoy utilizan en sus conversaciones sin saber de su ligazón con el béisbol. 

EL SUEÑO SIGUE

Ganar un evento como el Clásico Mundial de Béisbol para cualquier país fuera de los Estados Unidos es un logro trascendente. El máximo logro. No importa la directa vinculación y gobernanza del torneo por parte de las Grandes Ligas, o sus muchas condiciones y limitantes determinadas por intereses comerciales y deportivos de las organizaciones del béisbol estadounidenses. El Clásico Mundial de Béisbol no es sólo un torneo que se gana o se pierde. Para Venezuela, lo mismo que para República Dominicana, Puerto Rico, México o Japón, es un asunto nacional, una cuestión de estado. 

Y esta vez, luego de una noche larga, Venezuela finalmente ha alcanzado el sitial que ha merecido. Y lo ha hecho abrigada en su fe, en sus raíces, unida como hace mucho que no lo hacía, sobre los hombros de jugadores que hoy son referentes en las Grandes Ligas, pero que llegaron al torneo subestimados, alejados del favoritismo de Japón y de Estados Unidos, a los que finalmente venció para coronarse. 

Es el 17 de marzo de 2026 una fecha que quedará grabada en el corazón de cada venezolano. 

Donde quiera que esté. 

Muchos niños nacerán estos días en Venezuela y sus padres los llamarán Maikel, Ronald, Eugenio… Porque el sueño sigue. El sueño de tener un hijo jugador de béisbol. Un niño que aspirará jugar un día en las grandes Ligas y ser campeón mundial. 

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