Los germanos no llegan a octavos de final desde que ganaran el Mundial 2014 en Maracaná. Primera sorpresa en los cruces del Mundial
Alemania se convirtió en la primera gran víctima del Mundial 2026. La selección de Julian Nagelsmann cayó eliminada frente a una Paraguay que llevó el partido exactamente al terreno que había imaginado Gustavo Alfaro: defensa férrea, máxima eficacia y un Orlando Gill absolutamente imperial.
Tras el 1-1 firmado por Enciso y Kai Havertz, los guaraníes sobrevivieron a 120 minutos de sufrimiento, a un gol anulado a Jonathan Tah en la prórroga y terminaron celebrando una clasificación histórica desde el punto de penalti.
La Albirroja vuelve así a unos octavos de final mundialistas dieciséis años después gracias a un ejercicio de resistencia colectiva. Alemania monopolizó la posesión, acumuló ocasiones y encerró durante largos tramos a su rival, pero nunca encontró la forma de superar con continuidad el muro paraguayo. Gill sostuvo a los suyos con varias intervenciones decisivas antes de convertirse también en protagonista absoluto de la tanda, donde detuvo dos lanzamientos y vio cómo Tah enviaba otro al cielo de Boston antes de que Canale desatara la locura.
Apenas tres eliminatorias y ya tenemos la primera sorpresa. Paraguay, aguerrida como siempre, dio la campanada eliminando a Alemania, una de las eternas candidatas a llevarse el cetro mundial. Los germanos alargan así su debacle y cumplen tres ediciones sin alcanzar los octavos de final.




